martes, 7 de junio de 2016

AUTOEVALUACIÓN DE LA ASIGNATURA

La asignatura de didáctica de las actividades físicas expresivas ha sido una herramienta útil para mejorar en la formación como futuros docentes. Gracias a la asignatura hemos aprendido dos aspectos muy importantes, aprender a trabajar la expresividad y a perder la vergüenza, ambas importantísimas. 

Aprender a trabajar la expresividad porque a lo largo de este cuatrimestre hemos realizado multitud de ejercicios relacionados con la expresividad, tanto en el calentamiento, parte principal y en la vuelta a la calma. Hemos trabajado en varias sesiones el transit, del cual he aprendido las diferentes formas de trabajarlo (con improvisación, preparándolo, en grupo, por parejas…) y de cómo puede ser una eficaz herramienta para ser utilizada con los niños. También, realizamos multitud de “juegos” donde se practicaba la expresión y que sirven para extrapolar cuando estemos dando clase a los alumnos ya que les ayuda a perder la vergüenza  y confortar la relación entre los compañeros de la clase. Además otra de las cosas que practicamos fue un simulacro de una posible prueba para las oposiciones, que para mí, era algo que desconocía por completo y me sirvió de gran ayuda. 

Por otra parte perder la vergüenza. Para mí esta era una de las cuestiones que el primer día de clase me atemorizaba un poco. Pero a medida que iban pasando las clases fui perdiendo esa vergüenza gracias a la realización de ejercicios amenos y divertidos. Este último aspecto, la diversión, ha sido una de las principales causas de que haya sido una asignatura entretenida a la par que provechosa. Además el hecho de no obligar a nadie a realizar los ejercicios es algo muy positivo ya que de esta forma los alumnos realizan los ejercicios de forma voluntaria, mostrando al resto de la clase sus trabajos para enriquecer y dar  ideas al resto de compañeros. Con todo esto, al final del cuatrimestre, he podido notar como he perdido mucha vergüenza gracias a todo lo trabajado en esta asignatura y es algo que valoro de forma muy positiva. 

Por mi parte, he asistido casi a la totalidad de las clases pudiendo aprovechar todas las actividades planteadas. En las clases, aunque no haya mostrado la totalidad de las representaciones delante del resto de clase por considerar que no eran lo suficiente buenas y de calidad como para mostrar al resto de los compañeros, sí que he colaborado en la realización de las mismas y he aportado multitud de ideas tanto en la realización de pequeñas representaciones como en la realización del trabajo grupal. Además he dejado constancia de las actividades en el blog llevándolo muy al día y subiendo, a parte de las actividades evaluables, otras voluntarias para mantenerlo vivo y mostrar mi interés por la asignatura.

Dicho todo lo anterior pienso que mi nota en esta parte de la asignatura sería de 7,5 y se correspondería entre una participación correcta y rigurosa. Pese a que no me gusta este tipo de autoevaluaciones en la que son los propios alumnos quien se ponen la calificación, pienso que mi nota sería de 7,5 por los argumentos que he expuesto anteriormente y porque he mostrado respeto e interés hacia esta asignatura.

Por último, creo que esta asignatura es esencial para la formación como docente ya que sirve como aprendizaje de la expresividad para posteriormente ser trabajado con los niños y aprovechar todos los beneficios que proporciona esta habilidad. Por eso, pienso que esta asignatura debería ser obligatoria en el Grado de profesor de Educación Primaria e Infantil, indiferentemente de la especialidad que se escoja ya que es una habilidad que se debe fomentar en los niños pequeños y que trabajarla puede repercutir de forma positiva en el posterior desarrollo y formación del alumnado.

ALEJANDRO VERDEGUER LIZCANO

No hay comentarios:

Publicar un comentario